miércoles, 14 de enero de 2015
lunes, 12 de enero de 2015
¿Por qué un gato se frota contra tu pierna al saludarte?
En
parte, para realizar un amistoso contacto físico con
uno,
pero aquí hay algo más. Por lo general, el gato
empieza
por apretarse contra ti con la parte superior de la
cabeza
o con un lado de su cara; luego se frota a todo lo
largo
de su flanco y, finalmente, puede hacer ondear
levemente
la cola a tu alrededor. Tras esto alza la vista y
luego
repite el proceso, en ocasiones varias veces. Si
adelantas
la mano y le acaricias, le estimulas a seguir
rozándose
contigo y, a menudo, empujará el lateral de su
boca
contra tu mano, o apretará hacia arriba con la parte
superior
de la cabeza. Luego, llegado el momento y una vez
completado
su ritual de saludo, se alejará, se sentará y
comenzará
a lamerse el pelaje.
Todos
esos elementos tienen una significación especial.
En
esencia, lo que el gato hace es llevar a cabo un
intercambio
de olores entre tú y él. Posee unas glándulas
especiales
en las sienes y en el aliento. Otra está situada en
la raíz
de la cola. Sin que te des cuenta, tu gato te ha
marcado
con su aroma procedente de esas glándulas. La
fragancia
felina es demasiado delicada para nuestro burdo
olfato,
pero es importante que los amistosos miembros de la
familia
del gato compartan los olores de esta forma. Esto le
hace al
gato sentirse más en casa con sus compañeros
humanos.
Y también le es importante rastrear con el olfato
y lo
consigue con el flanco, el elemento de frotamiento de su
saludo,
luego se sienta y lo “prueba” con su lengua, tan sólo
con
lamerse el pelaje que acaba de frotar tan
cuidadosamente
contra nosotros.
sábado, 10 de enero de 2015
¿Por qué un gato se echa al suelo sobre la espalda al verte?
Cuando
entras en un cuarto en el que un gato está
tumbado
en el suelo, y le diriges unas palabras cariñosas de
salutación,
puede éste responder rodando sobre su lomo,
estirando
las patas todo lo que pueda, bostezando,
ejercitando
las uñas y moviendo gentilmente el rabo.
Mientras
lleva a cabo todas esas acciones, se te queda
mirando,
comprobando cuál es tu estado de ánimo. Ésta es
la
forma en que un gato te ofrece una reacción pasiva
amistosa,
y es algo que sólo ofrece a los íntimos de la
familia.
Pocos gatos se arriesgarían a una salutación así, en
el caso
de que la persona que entre en la estancia sea un
desconocido,
porque la postura de ofrecer la barriguita hace
al
animal en extremo vulnerable. En efecto, ésta es la
esencia
de su amistad. En realidad, el gato está diciendo:
me
vuelco y te enseño mi barriga tan vulnerable en prueba
de
confianza.
Un gato
más activo correrá hacia ti y comenzará a
rozarse
en tu pierna como forma de saludo amistoso, pero
uno más
perezoso y soñoliento preferirá enseñarte su
barriguita.
El bostezo y el estiramiento que lo acompañan
reflejan
la somnolencia del animal, una somnolencia que
está
dispuesto a interrumpir el menor tiempo posible. La
leve
oscilación de la cola indica que está dudando entre
seguir
estirándose y saltar para aproximarse al recién
llegado.
No
siempre es seguro dar por supuesto que un gato que
te
enseña su barriga está preparado para permitirte
acariciarle
esta zona tan blanda. Tal vez parezca estar
ofreciéndotelo,
pero con frecuencia un intento de acariciarle
se
encuentra con el golpetazo de su garra irritada. La región
de la
barriga está tan protegida por el gato que encuentra
desagradable
el contacto en ese sitio, excepto en el caso en
que
entre el gato y su dueño haya mucha, pero que mucha
confianza.
Un gato así puede confiar tanto en una familia
humana
que permita que le hagan cualquier cosa. Pero el
gato
más típico y cauteloso pone unos cotos cuando alguien
se
acerca a sus partes más blandas.
jueves, 8 de enero de 2015
¿Por qué el gato desgarra la tela de su sillón favorito?
La
respuesta habitual es que el animal se afila las uñas.
Esto es
verdad, pero no de la manera que la mayoría de
personas
se imagina. Les parece que afilan los puntos
mellados,
a la manera como nosotros afilamos los cuchillos
desafilados.
Lo que realmente ocurre es que se arrancan las
vainas
viejas y gastadas de las uñas, revelando unas
brillantes
uñas nuevas por debajo. Es algo que se parece
más a
como la serpiente muda de piel que a afilar un
cuchillo
de cocina. A veces, cuando la gente pasa la mano
por el
lugar en que el gato ha estado arañando el mueble,
encuentra
lo que cree una uña arrancada, y teme que el
animal,
accidentalmente, las haya metido en las fibras
fuertes
del tejido y se haya lastimado. Pero “la uña
arrancada”
no es otra cosa que la vieja capa exterior,
preparada
para que la eliminen.
Los
gatos no efectúan esos poderosos actos tipo
suavizador
con las patas traseras. En su lugar, emplean los
dientes
para morder las viejas vainas de las uñas de atrás.
Una
segunda función del suavizamiento de las patas
delanteras
es el ejercicio y fortalecimiento del mecanismo de
retracción
y protrusión de las garras, tan vital para capturar
a las presas,
luchar con los rivales y trepar.
Una
tercera función, insospechada para la inmensa
mayoría
de la gente, es la de marcar el territorio por los
olores.
Tienen unas glándulas odoríferas en la parte inferior
de las
garras delanteras, que frota vigorosamente contra la
tela
del mueble donde ha clavado las uñas. Al suavizar
rítmicamente,
garra izquierda, garra derecha, el olor se
adhiere
a la superficie de la tela y lo frota, depositando su
firma
personal en el sillón. Y ésta es la razón de que sea
siempre
nuestro sillón favorito el que sufra la máxima
atención,
porque el gato lo que hace es responder a la
propia
fragancia personal, y añadir la suya a la humana.
Algunas
personas compran un costoso poste en las tiendas
de
animales domésticos, cuidadosamente impregnado con
nébeda
para hacerlo más tentador, y se ven amargamente
decepcionadas
de que el gato ignore rápidamente el
instrumento
y vuelva al mueble. El colgar del poste una
vieja y
sudada camiseta ayuda más a resolver el problema,
pero si
un gato ya ha elegido un sillón o una parte especial
de la
casa, como su “ lugar para suavizarse “, en dicho caso
es
tremendamente difícil alterar ese hábito.
En su
desesperación, algunos dueños de gatos recurren a
la
práctica cruel de quitarles las uñas a sus animalitos.
Aparte
del daño físico que eso supone, también resulta
Psicológicamente
perjudicial para el gato y lo coloca en seria
desventaja
en las persecuciones en que deba trepar, en la
caza y
en las relaciones sociales felinas. Un gato sin uñas no
es un
verdadero gato.
martes, 6 de enero de 2015
¿Por qué a los gatos les gusta que les acaricien?
Porque
el hombre, el ser humano, cumple el papel de
“gata
madre”. Los gatitos son repetidamente lamidos por su
madre
durante sus primeros días y la acción de la caricia
humana
produce la misma sensación sobre el pelaje que los
lametones
felinos. Para los gatitos, la madre gata es la que
les
alimenta, les limpia y les protege. Puesto que el hombre
sigue
haciendo esto con sus animales de compañía mucho
después
de que hayan quedado atrás los días de crianza, los
animales
domesticados nunca crecen del todo. Pueden llegar
a
desarrollarse por completo y ser maduros sexualmente,
pero en
sus mentes siempre serán unos gatitos con relación
a sus
amos.
Por
esta razón, los gatos - incluso los ya muy viejos -
siguen
pidiendo atención maternal a sus propietarios,
arrimándose
a ellos y alzando la mirada durante mucho
tiempo,
aguardando a que la mano seudomaternal comience
a
actuar, como si se tratase de nuevo de una lengua
gigante,
alisándoles y suavizándoles el pelo. Un hecho
corporal
muy característico que llevan a cabo cuando les
acarician,
mientras saludan a sus “madres”, es la rígida
erección
de su cola. Esto es algo típico de los gatitos al
recibir
la atención de sus madres auténticas, y es asimismo
una
invitación para que les examine sus regiones anales.
domingo, 4 de enero de 2015
¿Por que ronronea el gato?
La
respuesta parece bastante obvia. Un gato que
ronronea
es un gato contento. Esto debería ser verdad, pero
no lo
es. Repetidas observaciones revelan que los gatos
aquejados
de un dolor, heridos, de parto o incluso
moribundos,
ronronean a menudo en voz alta y durante
mucho
tiempo. Difícilmente cabe considerar contentos a
estos
gatos; naturalmente, es cierto que los gatos felices
también
ronronean, pero el encontrarse a gusto no es la
única
condición para ronronear. Una explicación más
precisa,
que se adecua a todos los casos, es que el ronroneo
indica
un estado de ánimo social amistoso: por parte de un
gato
herido por ejemplo, puede considerarse como señal
para un
veterinario de que necesita ayuda, o una señal a su
dueño,
dándole las gracias por su amistad.
El
ronroneo aparece por primera vez cuando los gatitos
tienen
sólo una semana de vida y se produce antes cuando
los
amamanta su madre. Actúa entonces como señal de que
todo va
bien y que el alimento tomado está llegando
satisfactoriamente
a su destino. La gata está allí,
escuchando
los ronroneos de agradecimiento, y sabe sin
tener
que mirar que nada ha sido olvidado. Ella, a su vez,
ronronea
a sus mininos mientras se alimentan, dándoles a
entender
que ella también goza de un estado de ánimo
relajado
y complaciente. El ronroneo entre gatos adultos (y
entre
gatos adultos y los humanos) es ciertamente
secundario:
se deriva de este primer contexto padres-crías.
Una
distinción importante entre los pequeños felinos,
como
nuestra especie doméstica, y los grandes felinos,
como
los leones y los tigres, consiste en que éstos
propiamente
no ronronean. El tigre te saluda amistosamente
con “un
ronroneo de una sola vía” - una especie de farfulleo
-, pero
no existe el ronroneo de dos vías del gato doméstico,
que
realiza su zumbido no sólo al expeler el aire (como el
tigre),
sino también al impeler. Sin embargo, el ritmo de la
exhalación/inhalación
del ronroneo del gato se lleva a cabo
con la
boca firmemente cerrada (incluso agarrando el
pezón),
y puede continuar sin el menor esfuerzo durante
horas
si las condiciones son adecuadas. A este respecto, los
pequeños
felinos superan a sus parientes gigantes, pero los
grandes
tienen otro rasgo que lo compensa: rugen, lo cual
es algo
que los gatos nunca hacen.
jueves, 1 de enero de 2015
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