PRECAUCIONES A TENER EN CUENTA CON LOS GATOS DE INTERIOR
Ventanas y balcones: los gatos se caen muchas veces por las ventanas. Son el MAYOR
RIESGO para nuestro gato. Tanto es así, que se
le ha dado un nombre a esta enfermedad,
“el síndrome del paracaidista”. Debemos de
evitar que nuestro gato tenga acceso a una ventana abierta sin protección. La
mejor solución para poder abrir las ventanas sin problemas, es colocar una
mosquitera o una red bien adherida a los marcos de la ventana.
Las ventanas oscilantes también son peligrosas,
porque los gatos intentan saltar por arriba y muchos se fracturan la columna
vertebral.
Cables eléctricos: sólo suelen ser peligrosos para gatitos pequeños que juegan con todo
y los mordisquean. Evitemos que los tengan al alcance.
Gomas elásticas, hilos y agujas de coser: les encanta jugar con ellos y llegan a comérselos, produciendo una
obstrucción intestinal. Hay que mantenerlos siempre fuera de su alcance.
Lavadora, secadora: les encanta esconderse dentro y podemos no darnos cuenta al ponerla
en marcha. Es fácil mantenerlas cerradas para evitar que se metan.
Productos tóxicos: muchos productos son peligrosos para los gatos. Cuidado con los
insecticidas, antipolillas, aspirinas, chocolate, etc.
Armarios y cajones: se meten a esconderse y podemos dejarles encerrados. Normalmente nos
daremos cuenta en seguida y el desenlace no suele ser fatal.
Con cuidado evitaremos que se queden
encerrados.
Bolsas de plástico: también les gusta esconderse dentro y pueden llegar a ahogarse.
Las bolsas de papel son igual de divertidas y
no suponen un riesgo.
Inodoro: sobre todo los gatos pequeñitos pueden saltar dentro y ahogarse al
no poder salir. Es sencillo evitarlo, sólo hay que dejar la tapa bajada.
Vitrocerámica y placas de cocina: si tienen la costumbre de saltar encima, se pueden quemar cuando
estén encendidas.
Velas: mejor
no dejarlas encendidas o a su alcance si no estamos en la habitación, ya que
pueden volcarlas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario